Mahón (1988). Doctorada en Filosofía por la Universidad de Salamanca en 2017, me he formado como filósofa asesora en la Escuela de Filosofía Sapiencial (EFS).
Además de seguir formándome en los espacios de formación y supervisión permanentes de la escuela, sigo regresando a la figura de asesorada regularmente. Esto me permite situarme en el lugar de las personas a las que acompaño, además de seguir indagando en mi propio autoconocimiento. Desde que tengo uso de razón, la filosofía me ha acompañado y me ha brindado sentido y coherencia, pudiendo experimentar de primera mano su potencial transformador.
También formo parte de los grupos de investigación de la EFS de Duelo, enfocado al acompañamiento en el proceso de la muerte, y de Ecología. De Duelo porque es un proceso que me ha tocado vivir de cerca y considero que además de seguir aprendiendo de él, puedo aportar mis propias comprensiones. Y de Ecología porque la filosofía no se circunscribe al ámbito personal, sino que tiene implicaciones sociales que van más allá de los individuos humanos, incluyendo el conjunto de los ecosistemas. Un desarrollo de los grados de consciencia acaba pasando, necesariamente, por abrazar una ecosofía y mudar la piel antropocéntrica.